A menudo me encuentro que al leer los ingredientes de una cerveza indica en catalán ‘malta de civada’ y cuando trato de asegurar qué tipo de malta lleva, llego la conclusión de que es una mala traducción de ‘malta de cebada’. Tengámoslo claro, la cebada (castellano) no se traduce por civada (catalán). Cebada es ordi y avena es civada. Y principalmente las cervezas se hacen con malta de cebada. Pero ¿porque estos nombres tan confusos?

 

En resumen, la cebada castellana es el ordi. Y la civada catalana es la avena. Esta confusión entre la avena y la cebada la puede explicar la etimología: al parecer la palabra catalana y castellana han derivado de la misma palabra latina, la cibata, pero refiriéndose a cereales diferentes.

 

La palabra latina cibata es participio pasado del verbo cibare, que viene a ser alimentar, dar pienso al ganado (o sea el verbo cebar en castellano, encebar en catalán), derivado de cibus que significa comida, alimento. Según Coromines, cibata pasó a designar el cereal más frecuente en cada territorio para la función alimentaria: la avena en territorio catalán y la cebada en territorio castellano.

 

Avena sativa

El nombre científico de la civada, en castellano avena, es Avena sativa. Los campesinos del Imperio Romano alimentaban a los animales con este cereal preferentemente. El cultivo de la avena, la Avena sativa, parece que tuvo origen en el centro y oeste de Europa, donde el clima húmedo y frío de la zona templada la favorece. Según el sitio se siembra en otoño o en primavera, ya que no resiste tanto los fríos del invierno como el trigo o la cebada. Esto hace suponer estaba más extendida en la zona mediterránea, más templada que en la meseta.

Hordeum hexasticumEl nombre científico de la cebada, en catalán ordi, es Hordeum vulgare. De cebada cultivada hay dos especies principales: Hordeum hexasticum (o Hordeum hexastichon L.), es la cebada de seis carreras que se utiliza como forraje para alimentación animal y también para cerveza en América del Norte (tiene más enzimas y proteínas, permite añadir más arroz y maíz). Y el Hordeum disticum (Hordeum distichon L.) , la cebada de dos carreras que se utiliza para la elaboración de la cerveza. También encontramos el de cuatro carreras para forraje, una variante del de seis carreras. En Castilla, se cultivaba la Hordeum hexasticum, más sufrida y resistente al frío que no la Avena sativa.

 

Así pues, la causa para que la misma denominación designe dos cereales diferentes es que cada uno de estos cereales realizaban la misma función de alimentar a los animales en su ámbito geográfico.

 

Para acabar de liar un poco más la madeja con todas estas influencias lingüísticas que se entrelazan, algunas puntualizaciones más:

  • El término avena también es correcto en catalán, derivado directamente del latín, así sería sinónimo de civada. El Diccionario de la lengua catalana nos presenta civada como término principal y avena como sinónimo. La palabra avena se utiliza en el sur de Cataluña y el País Valenciano.
  • En algunas comarcas valencianas ha cuajado la incorrecta denominación de civada para la cebada.
  • En aragonés, ordio (y también hordio y huerdio) designa la cebada. Incluso hay alguna biera (cerveza) aragonesa que se llama así.

 

Hoy en día es muy probable que no sepamos distinguir la cebada de la avena si nos las ponen delante, y que el parecido de los términos invite al equívoco, pero encontrarte publicidad de cervezas, presentaciones, webs donde hablen de ‘malta de civada’ da cierta desconfianza respecto al perpetrador de tal desacierto.

 

Tengámoslo claro:

  • En catalán, civada o avena. En castellano avena.
  • En catalán, ordi. En castellano, cebada.

 

Fuentes:

http://www.termcat.cat/ca/Cercaterm/Cerca/civada

http://termcat.blog.gencat.cat/2015/11/19/se-dice-avena-o-avena/

https://ca.wikipedia.org/wiki/Civada

https://ca.wikipedia.org/wiki/Ordi